Un maestro para ocho niños de cinco cursos

Un maestro para ocho niños de cinco cursos

Un maestro para ocho niños de cinco cursos: “La clave es tenerlo todo organizado”.

Alfredo Caballero es el docente de la única escuela rural de Avila, que hasta hace dos meses solo tenía cuatro alumnos.

Cada mañana, Alfredo Caballero recorre cerca de cien kiló­metros para ir a su lugar de trabajo. Desde Salamanca a Gotarrendura, en Ávila. Es el maestro. Llega a la escuela a las nueve y diez. Se encarga de abrir sus puertas, enciende las lu­ces, comprueba que funciona la pe­queña calefacción de pellet y prepara el material que utilizara en sus clases.

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