Desde el Ayuntamiento de Gotarrendura se están llevando a cabo y apoyando todo tipo de iniciativas culturales, de ocio y tiempo libre, medioambientales...que tengan que ver con puesta en valor de los recursos culturales y naturales del pueblo.
En este marco, se programo para el pasado 30 de septiembre de 2007 la “I Jornada de Recuperación de Oficios Populares y Tradiciones de Gotarrendura: LA VENDIMIA” .
El objetivo que perseguía esta jornada era la de la puesta en valor de las tradiciones y de los oficios populares que aun se conservan en el municipio así como de los que ya han desaparecido.
Estos oficios y tradiciones son patrimonio histórico y cultural, que constituyen una seña de identidad de nuestra localidad, que se debe conservar, proteger y potenciar y que desempeñan un importante papel para crear una infraestructura de servicios culturales y sociales .
El Ayuntamiento de Gotarrendura consciente de estos valores está promoviendo y emprendiendo iniciativas en esta línea orientadas a potenciar el dinamismo social y cultural en su municipio con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de sus habitantes y de adoptar medidas que contribuyan a mantenerla en su lugar de origen.
La jornada comenzó con la actividad de la vendimia y de su posterior prensado en el lagar para la obtención de vino.
Una de las actividades programadas para esa “I jornada de recuperación de oficios” de Gotarrendura fue la elaboración de vino siguiendo el proceso desde la vendimia hasta la obtención del vino.
LA VENDIMIA
La actividad se divide en los siguientes fases:
En primer lugar se traslada al majuelo los utensilios y a los vendimiadores. En el primer viaje se llevan los cestos, los “cuevanillos” las “aguaderas” al majuelo y en segundo viaje se lleva a los vendimiadores en el carro arrastrado por un par de mulas con la yunta.
Al llegar al majuelo dos o tres personas se disponen a cortar los racimos de uva sobre la misma cepa con un “cuevanillo” se corta los racimos uva con la navaja o con un cuchillo o con la mano si se puede.
Se va de cepa en cepa hasta que se llene el “cuevanillo”.
Cuando se llena el “cuevanillo” (5 ó 6 cepas; unos 20 Kg.) se vacía en el cesto que estará en una viña o en el propio carro.
Se escoge la uva para consumo en casa y se aparta en otra cesta que se cargará en las aguaderas que trasportará la burra.
Terminada la vendimia, de regreso al lagar.
LA PISA EN EL LAGAR
Se vacían los cestos en el lagar.
Se pisa la uva tal cual viene del campo con los pies descalzos y se la deja que escurra el mosto que ha salido.
Después de escurrida se hace el “pie” con lo mano se va apartando el “rampojo” para hacer pared y echar el hollejo en medio.
Se ata con una soga alrededor, tantas vueltas como tenga la soga (3 ó 4).
Se pone un tablón encima del pie y se ponen unos maderos encima del tablón y del pie.
Se carga la viga hasta que se levante la piedra.
Se deja estrujar el pie hasta que se asiente la piedra.
Sino queda bien escurrida se vuelva a deshacer el pie y se repite la operación (hasta tres veces).
El mosto que escurre cae en el pozo pegando al lagar por un agujero que tiene el lagar.
Una vez escurrido el mosto se vendía el orujo para hacer aguardiente a los “aguardienteros” de Villanueva o de Monsalupe.
A LA BODEGA
Se cogen cántaros se echan en las aguaderas con las burras y se llevan a las casas.
Se mete una goma por la “zarcera” hasta la tinaja de la bodega.
Una vez llena la tinaja se deja “cocer” unos 15 días (no se podía bajar a la bodega en ese tiempo porque el dióxido de carbono generado en la fermentación del vino generaba una atmósfera con ausencia de oxígeno. Si se bajaba se iba con una vela encendida y sise apagaba no se podía bajar más)).
Pasando 2 ó 3 meses se trasiega a otra tinaja o a garrafas para el consumo.
Se limpia la tinaja con una persona dentro.
Asociado al proceso de elaboración del vino existía una costumbre de elaborar arrope, un postre muy apreciado por su dulzor de ahí el dicho popular de “está más dulce que el arrope”.
ELABORACIÓN DEL ARROPE
Se coge un cántaro de mosto para la preparación del arrope que se tomaba como postre.
Se ponía a cocer el mosto con trozos de calabaza y se dejaba cocer.
Se metía en botes para el consumo y duraba todo el año.
LAGARES Y LAGARETAS DE GOTARRENDURA
De piedra y husillo:
LAGAR DE LUCIANO MARTÍN (el de la piedra más grande).
LAGAR DE EUGENIO LÓPEZ.
LAGAR DE PORFIDIO SÁNCHEZ (la viga más larga).
LAGAR DE COSTA.
LAGAR DE DAVID.
De trócola:
LAGAR DE FLORENCIO GONZÁLEZ. (TRÓCOLA).
Lagar de prensa:
LAGAR DE SALOMÉ DEL POZO (DE PRENSA).
LAGAR DE ANGEL FERNÁNDEZ (DE PRENSA).
Lagaretas:
Luciano gonzalez.
Lucio de juan.
El día contó con Jornada de puertas abiertas del “Palomar de Santa Teresa” y del “Museo López Berrón” de arte y etnografía. También existeron una serie de puestos ambientados en torno a un oficio tales como: herrero, cantero, hojalatero, alfarero, alguacil, esquilador, barbero, porquero, zapatero, pastor...y se llevarán a cabo talleres demostrativos de elaboración de quesos, de adobes, de cantería, de cestería, de extracción de miel...
Y se ofreció una comida tradicional cuyo menú costaba de patatas revolconas y huevos fritos con chorizo.